Cuando era una adolescente vivía más feliz que una perdiz, luego pasaron los veinte tantos estudiando, trabajando y yendo de un sitio a otro. Empieza la treintena ¿qué será de mi?
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miércoles, 25 de septiembre de 2013
Beauvoir je t'aime
Estoy en fase mental, en fase totalmente intelectual y es por eso que me paso más tiempo leyendo y viendo películas raras que estando por ahí buscando y encontrando gente.
El motivo fundamental es la profunda indolencia y que me temo se disipará como una bofetada cuando empiece tercero de Gestalt, o sino antes, con Laura G o en algún taller que me haya apuntado con la siempre ilusión de encontrarme, quererme y acabar luego, con insomnio y pensando que esa ilusión se ha convertido, otra vez, en una actitud pueril y desconfiada de mí misma.
Me he leído “Memorias de una mujer formal” de Simone de Beauvoir en menos de una semana y de ella he sacado la conclusión de que las mujeres, sea cual sea el siglo en que hayan vivido, introvertidas y con personalidad rarita les pasan cosas muy similares. Mientra leía que Simone estaba viviendo con mucha gente y en realidad se sentía sola, me asombré y cuando explicó que prefería la compañía de un libro a la de una persona, entonces casi me da algo porque hay ciertos momentos muy míos en que me gustaría convertirme en eso, en un carácter más de un libro.
Simone de Beauvoir escribió otro libro que se convirtió en libro-manual del feminismo actual. Ella no lo supo hasta que años más tarde vio con sus propios ojos que sus pensamientos también lo compartían miles de mujeres, casi todas trabajadoras y que habían visto como sus antecesoras (madres, tías, abuelas) habían sido simplemente un agregado dependiente del hombre. Hay que agradecer a Simone y muchas de estas teóricas el hecho de que la mujer pueda votar y hasta hace relativamente poco, abortar. Sorprende leer que en algunos aspectos y según la política del momento, la sociedad haya dado pasos atrás en cuanto a feminismo y salud hacia la mujer.
Todavía no he leído “El segundo sexo”, estoy digiriendo su biografía (memorias de una mujer formal) porque hay muchas cosas que me han llamado la atención y que espero me puedan ayudar para aclarar mi vida personal. Ella fue existencialista (base teórica también de la Gestalt de Perls) al igual que su compañero J.P.Sartre, dos escritores y filósofos que cambiaron y revolucionaron los pensamientos de una sociedad aburguesada como la francesa. Ni que decir tiene que en España esas revoluciones no ocurrieron por estar Franco como generalísimo del Estado, con lo cual, aun seguimos atrasados (no hace falta ni confirmarlo) en lo que a filosofía y psicología se refiere y más estando la derecha en el poder en estos momentos.
Yo me pregunto donde están esas mujeres que han luchado tanto para ser libres porque a día de hoy se les echa en falta. En la generación de mi madre sé que existen porque en mi familia, las mujeres han tenido un papel muy importante y han sido las que han trabajado y han estudiado. Recuerdo a mi abuela materna hacer la administración del dinero y la gestión del dinero familiar, trabajar y estudiar porque ella quería. Fue una mujer muy inteligente y que heredaron mis tías (todas mujeres) que se fueron sin dudarlo a la ciudad a probar suerte y dejar el campo porque ellas servían para algo más que lo rural.
Mi madre en cambio no quiso estudiar, ella se define como trabajadora nata y que aunque tuvo el mismo derecho a entrar en institutos y demás, ella prefirió tener dinero para formar una familia. Ella fue la más conservadora de todas y no es raro que tuviera más afinidad con mi abuelo. En cambio mis otras tías tardaron en casarse y tuvieron tiempo de estudiar y sacarse sus estudios secundarios, cosa que a día de hoy mi madre se lamenta un poco y me dice que si lo hubiera sabido, no se casa ni tan siquiera y se hubiera olvidado de la tontería del marido y los hijos...aunque cuando nos ve enseguida se le pasa y se siente orgullosa de ser como es. Porque de eso no le falta, ni genio ni orgullo.
Y volviendo a mi pregunta, después de repasar mi pasado ¿Dónde están las mujeres luchadoras? ¿Es que nos hemos convertido de nuevo en mujeres floreros, bajo el dictamen de la moda y la estética que ya no nos importa lo intelectual o las ideas? ¿Qué va a ocurrir con las chicas más jóvenes que ni tan siquiera saben que es el feminismo? ¿Estamos yendo hacia atrás? ¿Estancamiento?
domingo, 9 de junio de 2013
Belleza social
Estoy leyendo muchos blogs y páginas referentes al feminismo. Soy muy crítica y no todo lo que leo me lo creo a pies juntillas, al revés, pienso que sólo tomo aquello que va con mis valores y mi ética personal, lo cual eso me hace ser precavida y no caer en mitificaciones.
Me está gustando como enfocan la belleza femenina, nada que ver con la que veo en los medios de comunicación. Sin caer en lo más radical del conformismo y la pataleta anti-machista, hay páginas y comentarios de mujeres que me han llegado y quiero compartirlas con vosotras (porque sé que la mayoría que me seguís, sois mujeres)
- La rebelión de las esclavas está en facebook y lo comparten casi 5000 personas. Me gusta la estética y los post, algunos, realmente interesantes:
- http://elblogdematina.blogspot.com.es y en concreto cuando habla de "cómo se siente una mujer". Ideal para tener conciencia y paciencia al ser una mujer y vivir en nuestra sociedad.
- http://psicologiasocialuc.blogspot.com.es/2013/05/micromachismos.html?zx=a2770f4232635b3a Aqui trata el tema, nada hablado, de los "micromachismos", que para resumir serían aquellos actos y actitudes que hace un hombre respecto a la mujer sin agresión directa.
- http://cierzo.blogia.com/2012/052805-historia-del-feminismo.php Para recordar de donde viene el concepto de feminismo y perderle el miedo, ser capaz de poder entenderlo y aplicarlo.
- Mujeres con coraje también en FB y es más una ensalada de comentarios y apuntes de como ser mujer y aprender a luchar en cualquier ámbito de la vida diaria. Resalto las frases e imágenes que realizan cada día.
- Feministas ácidas en FB. Son mujeres feministas muy activas, lo tienen muy claro y su lucha es inagotable. Me gusta su manera de explicar las cosas directamente y que no se callan, también como administran su página y las imágenes que muestran. Yo las encuentro algo extremistas aunque su manera de ser para nada me parece desmesurada ya que ya era hora que alguien manifestara toda esa indignación acerca de la dicotomía mujer/hombre, derechos/sumisiones, lucha/conformismo. Desde aquí les mando mi más sincera enhorabuena por leer cada día su lucha activa.
De todas ellas, me paro en concreto en la belleza femenina, lo que me gusta y me disgusta de ver en las redes sociales tales como facebook o en cualquier otra.
En muchas páginas que administra cualquiera que tenga una cuenta FB existen fotos e imágenes donde sale una mujer perfecta como sinónimo de bella. Podéis verlo y confirmarlo vosotras mismas. De hecho, esta mañana he visto un debate sobre "Chicas con gafas de pasta ¿si o no?" y yo me pregunto ¿qué tiene de bueno o de malo las gafas de pasta en las mujeres? ¿Son un signo más de belleza o anti-belleza? ¿Están proponiendo un debate de que una mujer con ese tipo de gafas es más bella que otra que no? ¿Se nos está yendo la olla? Pues si, a mi me parece que si, porque sentados en nuestra silla y delante del pc podemos juzgar, que no opinar, de si una mujer es más guapa con o sin gafas, con pasta o sin pasta... y eso a mi me pone especialmente triste.
También quiero criticar a las otras páginas donde salen "bellezas" como objeto sexual, dando a entender que cuanto más te parezcas a ese estereotipo, más perfecta y más triunfaras. Es un asco, es un asco creer que todas tenemos que ser así y más asco me da que los compañeros masculinos piensen que eso es belleza y no vean lo autentico de la mujer, que es mucho más que un cuerpo bien cuidado y delgado.
Por eso aplaudo a todas esas páginas que hacen reflexión y se oponen a ese ideal femenino, todas ellas que claman por una sociedad libre de juicios y que valoran más la belleza personal, única, femenina que no unos patrones estandarizados de una sociedad que sólo quiere perfección.
Yo, desde mi humilde posición de consumidora activa de FB, de los medios de comunicación y de revistas, tan sólo quiero decir que cada mujer es única e irrepetible, que cuidarse y enamorarse de una misma por lo que es, es un gran trabajo personal y que no decaigo en la lucha de ser igual que un hombre. ¿Y tu?
martes, 12 de febrero de 2013
No se puede hacer nada más
Rebecca comentaba hace unos días que las relaciones insanas pueden doler mucho a quien está metido en ellas y sobretodo, remarcar el masoquismo emocional que a veces ando metida.
Estas semanas las catalogo como ambivalente, yendo de un extremo amoroso a otro que ralla el odio, pasando por una incerteza total y un no sentir apra que todo esto no me duela tanto. No hace falta remarcar que hay millones de ideas irracionales, confusas, dañinas y extrañas que me vienen a la mente en cualquier momento, y si me lo dejo sentir, enseguida me viene el ahogo, el no respirar, el tener algo aqui dentro de mi que quiere irse y no lo permito. Y lo sigo teniendo.
Como decía Lucía Etxebarría, ya no hace falta sufrir por amor, aunque para ello necesites un master en gestión emocional en pareja y una especialización en independencia emocional. Yo todavía estoy sacándome asignaturas que me van quedando para Junio, para Setiembre y que no hay manera de aprobar.
Ahora mismo, estoy en tierra de nadie. No sé que quiero, no sé que necesito, es como estar dando vueltas a mi neurosis. Me encuentro triste y rabiosa a la vez. No encuentro justo que mi pareja, que sigo siendo si no estoy equivocada, esté indiferente, en plan vengativo, que no me exprese nada más que ideas rencorosas y de despecho porque le dije que no aguantaba más la situación de no sentirme querida y no verme en un compromiso mutuo, que habían cosas por hacer, cosas que no em gustaban y que era preciso cambiar pra poder tener una relación más madura. No lo entiende o lo ha entendido como un ataque personal a su ego.
Y ahora me siento que tenía que haber sido firme en mi primera propuesta de finalizar todo esto y no haber caído en la idea hiperromantico de "todo puede cambiar, es cuestión de paciencia y mucho amor". No es asi, es una trampa evitativa del dolor de la separación del otro. Ni el va cambiar ni yo voy a hacer cambiar nada, porque las bases se hicieron hacen años.
El hecho de verme con más valor, más valiente cambió mi manera de verme totalmente dominada y a expensas del otro. Yo quería más, quería una relación normal. Porque he leído, parece algo totalmente surrealista, como funcionan las parejas funcionales y no tienen nada que ver conmigo. Y yo formo parte de ello, yo también siento que soy responsable porque no haya funcionado.
Sólo me queda respirar, priorizar mis necesidades, hacerme fuerte de nuevo e ir avanzando. Si em soy sincera, aqui en este momento, quiero dejar de sufrir, quiero dejar de autolesionarme emocionalmente y poner los pies en el suelo. Si esta relación no fluye, se interrumpe y solo yo quiero que funcione, me voy a malgastar, a lesionar, a sacrificar y no quiero, ya no, ya basta.
Ya basta de indiferencia afectiva, ya basta de dejarme llevar por el victimismo, la tristeza, el no hacerm el dejar pasar y que el otro lleve las riendas. Necesito, no es un deseo, plantarme, despedirme y quedarme conmigo misma mucho tiempo. Ya no necesito que esté ahi porque me hace mucho daño, tanto, que me es imposible respirar.
Estas semanas las catalogo como ambivalente, yendo de un extremo amoroso a otro que ralla el odio, pasando por una incerteza total y un no sentir apra que todo esto no me duela tanto. No hace falta remarcar que hay millones de ideas irracionales, confusas, dañinas y extrañas que me vienen a la mente en cualquier momento, y si me lo dejo sentir, enseguida me viene el ahogo, el no respirar, el tener algo aqui dentro de mi que quiere irse y no lo permito. Y lo sigo teniendo.
Como decía Lucía Etxebarría, ya no hace falta sufrir por amor, aunque para ello necesites un master en gestión emocional en pareja y una especialización en independencia emocional. Yo todavía estoy sacándome asignaturas que me van quedando para Junio, para Setiembre y que no hay manera de aprobar.
Ahora mismo, estoy en tierra de nadie. No sé que quiero, no sé que necesito, es como estar dando vueltas a mi neurosis. Me encuentro triste y rabiosa a la vez. No encuentro justo que mi pareja, que sigo siendo si no estoy equivocada, esté indiferente, en plan vengativo, que no me exprese nada más que ideas rencorosas y de despecho porque le dije que no aguantaba más la situación de no sentirme querida y no verme en un compromiso mutuo, que habían cosas por hacer, cosas que no em gustaban y que era preciso cambiar pra poder tener una relación más madura. No lo entiende o lo ha entendido como un ataque personal a su ego.
Y ahora me siento que tenía que haber sido firme en mi primera propuesta de finalizar todo esto y no haber caído en la idea hiperromantico de "todo puede cambiar, es cuestión de paciencia y mucho amor". No es asi, es una trampa evitativa del dolor de la separación del otro. Ni el va cambiar ni yo voy a hacer cambiar nada, porque las bases se hicieron hacen años.
El hecho de verme con más valor, más valiente cambió mi manera de verme totalmente dominada y a expensas del otro. Yo quería más, quería una relación normal. Porque he leído, parece algo totalmente surrealista, como funcionan las parejas funcionales y no tienen nada que ver conmigo. Y yo formo parte de ello, yo también siento que soy responsable porque no haya funcionado.
Sólo me queda respirar, priorizar mis necesidades, hacerme fuerte de nuevo e ir avanzando. Si em soy sincera, aqui en este momento, quiero dejar de sufrir, quiero dejar de autolesionarme emocionalmente y poner los pies en el suelo. Si esta relación no fluye, se interrumpe y solo yo quiero que funcione, me voy a malgastar, a lesionar, a sacrificar y no quiero, ya no, ya basta.
Ya basta de indiferencia afectiva, ya basta de dejarme llevar por el victimismo, la tristeza, el no hacerm el dejar pasar y que el otro lleve las riendas. Necesito, no es un deseo, plantarme, despedirme y quedarme conmigo misma mucho tiempo. Ya no necesito que esté ahi porque me hace mucho daño, tanto, que me es imposible respirar.
viernes, 1 de febrero de 2013
Mi mujer
Ser mujer no es fácil, eso es lo que he podido comprobar y darme cuenta durante este proceso de crecimiento personal y gestáltico.
Digamos que para mí, es el equilibrio perfecto entre mi parte infantil y la opuesta, la maternal. Hay veces en que mi relación con una persona se vuelve totalmente infantil, siendo yo misma pueril, vergonzosa, tímida, dependiente, excesivamente complaciente y necesitada de aprobación. Ahi aparecen los miedos, el temor y el querer ser inferior por ello. Rabia me da leerme y darme cuenta de todo esto.
Y cuando aparece la maternal, la relación es de sobreprotección al otro, de sumisión, de amor incondicional, de dejarme hacer, de ser demasiado responsable, de cargarme. Aparece la parte más madre y dependiente, del no poder pensar en mi y volcarme en la otra persona, anulándome por completo.
Cabe decir que ambas partes, en su extremo, son dolorosas y disfuncionales para mi y ahí estan. De mi depende retomarlas de una manera apropiada y sana para que no me desborden.
Mujer, ser mujer, ser feliz siéndolo y mostrarme con orgullo que así quiero ser. Expresar con una sonrisa y mirada segura de que estoy en paz conmigo misma y que me quiero tal como soy.
Ver que el otro me ve y que no quiero evitarlo, que no hay barreras, que me muestro, que me expreso y soy femenina, a mi manera, reforzándome que siendo mujer tengo más seguridad, más empatía, más poder sobre mí y que sobretodo, tengo mucho más auto-apoyo.
Ser mujer también es para mi esa creatividad fascinante de escribir, dibujar, pintar, hacer cosas nuevas y disfrutarlas. Sentirse femenina sín la aprobación del otro pero que sí está, sea bienvenida también.
Ser mujer es decidir lo que quiero y responsabilizarme, ser consecuente y hacerme cargo de lo que me pasa, sin llevarme las inseguridades o manipulaciones del otro. Ser valiente y expresar que "por aqui vas mal conmigo" y sentirme liberada. No ser yo misma una manipuladora más sino ser capaz de mostrar lo que me gusta y enfadarme, si hace falta, dejando claro que mi enfado, mi rabia también cuentan, no sólo las emociones que gustan.
Sigo en camino de seguir siéndolo, disfrutar y mantener esa paz que exige ser una mujer, darse cuenta y percatarse del poder que conlleva y usarlo para un beneficio propio.
Por y para mi, mi mujer.
martes, 29 de enero de 2013
Si quiero, yo soy Harpía
Harpía, dícese de la figura mitológica mitad mujer y mitad águila que robaba maliciosamente la comida de todo aquel que se preparaba para comerla. Un castigo impuesto por Zeus, claro, para quedarse con la miel en los labios. De ahi que alguna vez se le diga a una mujer "de tan mala que eres pareces una harpía". Parece ser que el significado es totalmente negativo aunque como en todo, es relativo.
Porque me estoy dando cuenta que tener una parte harpía no está nada mal y sirve para tener la energía suficiente (o la valentía) de ponerme en mi sitio, espalda erguida y hombros hacia atrás, pecho fuera, talones pisando fuerte. Esa es la imagen mía siendo harpía, con mirada al frente, contactando, sin ocultarme, sin vacilar. Toda autoridad, control y mando y por ende, autocontrol y auto-apoyo reflejado en mi postura y mirada.
Agota ser harpía, aunque sólo sean por momentos. A mi siempre me ha gustado más ser la acuchable y buena niña que a todos encandila con su sonrisa de Heidy. Y por ello me he llevado disgustos, por permitirme estar en ese lado que a veces, es contraproducente. No echo la culpa a nadie, me responsabilizo yo misma de lo ocurrido y lo que no.
No quiero mentirme y digo abiertamente que esa "niña buena" me ha llevado a tener y hacer muchas cosas, no voy a concretar aunque repito que es un recurso más y muy mío.
Yo también puedo ser harpía, se me puede oir gritar, enfadarme y luchar por mis propias creencias y valores. Eso es lo que me gusta, lo que no me gusta son las manipulaciones y lo enrevesadas, por no decir perversas que puede llegar a ser algunas harpías.
Y ante todo, divertirse, mostrarse y expresar.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Bellísima
Me ha encantado escuchar a José el otro lunes porque explicó muy bien las diferencias entre hombres y mujeres, aparte, también nos dió pautas de como afrontar lo que nos trae esta sociedad a ambos géneros.
Yo soy mujer y desde siempre he creído que soy igual que un hombre, llegando al extremo de hacerme feminista y pensar que soy más que él. Por eso he mantenido una actitud arrogante y soberbia con ellos,a veces despreciativa con altivez porque me sentía superior, una mujer es mejor que un hombre por eso nos han tratado tan mal en el pasado y ya era hora de despertar.Una mujer no es de su casa solamente ni de su hombre, es para ella misma sólo, ni amo, ni marido ni patrón. Estas eran las premisas en las que creía y que notaba que se me hacían rancias ya de tanto usar y no dar frutos, algo pasaba, no era normal.
Despertar, si que lo necesitaba y de otra manera más sana y más sutil, menos guerrera y más pacífica, más clara y menos agresiva. Necesito despertar de mi narcicismo femenino agresivo contra el género masculino y ver, de una vez, que ellos no son el enemigo, lo que no funciona, en realidad, es la relación que mantengo con cada uno de ellos.
Soy diferente a un hombre y a la vez tengo los mismo derechos que el en la sociedad. Yo me siento mujer, me reconozco mujer y femenina, no feminista. Quiero sentirme como la compañera, hermana, amiga, hija, tía y novia de mis hombres, de los que conozco y están a mi lado.
Con mi padre siento cada vez más la necesidad de acercarme y sentirme cerca, con mi hermano que es el hombre más inteligente y sabio que conozco, sólo puedo decir que sigo aprendiendo de él. De mi pareja, que ha hecho abrirme los ojos y verme por primera vez, con mi sobrino, que es lo más bonito que me ha pasado y con mis compañeros y amigos, me quiero sentir igual que ellos, igualdad de condiciones y diferencia de ser.
Veo a mi pareja cada vez como a alguien protector, alguien que me da seguridad y la persona que sé que me cuida y quiere. Quiero que sea mi compañero en todo y no mi mitad, sino, mi complemento, la persona que me complementa en esta vida. El me hace sentir muy mujer ya que cuando estoy junto a el me siento guapa, felina, traviesa, algo niña y a la vez, una mujer con todas las letras, en síntesis, una fémina.
Tengo la capacidad de crear, me encanta ser creativa, disfrazarme, comprar ropa nueva, sentir que el maquillaje me sienta bien, buscar mis colores, encontrar mi perfume, verme en el espejo y darme un beso de aprobación, mi belleza es exterior e interior, ambas cosas valen, son complementarias.
Me siento mujer al estar con mis amigas y ver que nos interesan los mismos temas, que sabemos hablar de todo y que vamos por nuestro camino seguras de ser femeninas y bellas, cada una con su belleza. Nos reímos, charlamos, vemos lo que nos gusta y rechazamos aquello que nos duele. Somos asi, somos mujeres.
Y el mensaje final que nos dió José, es que tenemos que ser mñas conscientes de nuestra feminidad, potenciarla, ser bellas y afirmarlo, ser mujer y dejarlo claro con nuestra manera de ser, no sentirnos inferiores ni superiores, no gastar energías en cambiar nuestro físico por nadie, solo cuando nosotras queramos.
También, ser conscientes que el hombre es nuestro compañero, nuestro igual y a la vez, diferentes, y que el verdadero magnetismo que nos une a ambos, es el propio entendimiento de ser distintos y ser felices por ello, sin luchas, ni soberbias ni inferioridades.
domingo, 26 de febrero de 2012
Historias Nuestras
Judith conoció a su amor cuando apenas tenía 13 años y se enamoró tan locamente que se dejó a si misma y se tatuó en su propia piel que jamás estaría sin el. A día de hoy, sola, se arrepiente de lo que hizo pero no lo que hizo por el sino de no haberse visto antes que se la estaba llevando a su deriva. Cuando se dio cuenta, reflexionó y lo dejó por un motivo muy importante: ya no era ella, sino, un objeto moldeado a su antojo.
Rubia dejó a su marido, con 9 años de relación, porque estaba harta de confabulaciones y paranoias. El no confiaba en ella y aunque tenía razón ya que Rubia le fue infiel, los celos se hicieron insoportables. Ya no había amor, solo reproches y malas caras. Aunque ella le explicara los motivos de su infidelidad: algo va mal, no me siento bien contigo, tenemos que empezar de cero... El no la escuchó, encegado de orgullo y rabia. Se dejaron, no funcionó nada para resolver los problemas. A día de hoy, Rubia está buscando su camino sola, esperando encontrarse y olvidando las cosas que le han hecho dejar a personas que quería y las que la defraudaron.
Daphne estaba viviendo con alguien que apenas sentía un cierto apego y muy poco amor, se sentía dependiente de alguien que no luchaba por ella. Invirtió energía y mucho dinero en que la cosa fuera bien aunque era una crónica de un "fracaso" anunciado. Ella siguió luchando aunque cuando se dio cuenta de que la cosa estaba tan mal que no había manera de encauzar sus vidas, decidió dejarlo. Nada se podía hacer cuando no existe amor y menos cuando se sentía engañada y manipulada. Ahora, en estos momentos, se acuerda de esos días lejanos y piensa lo mucho que ha recorrido sola y con ayuda de su gente y piensa que quizás ahora si esté con una persona que la hace vibrar, aunque tiene dudas de que sea de verdad su gran amor. Eso lo verá con el tiempo.
Chang se dejó llevar y se fue en un viaje con retorno por países que no conocía con una compañía que no le era grata pero quería experimentar el salir de su cubículo de ciudad y ver mundo, lo hizo y se sintió encantada de ella misma. Supo poner límites a su acompañante y conoció que para ser feliz sólo se necesita ser una misma y vivir las cosas que la vida te pone delante. Disfrutó tanto en ese tiempo de viajes en solitario que ahora lo echa de menos, ahora que vuelve a su agenda diaria y a su rutina y de vez en cuando, recordando viejos y gratos momentos, le gustaría dejar su sitio en su ciudad aburrida e irse y borrarse de su mundo habitual. Le falta valentía aunque está a un paso de hacerlo, si tuviera medios y menos miedo lo haría, ella me lo ha comentado miles de veces y no sería una locura, simplemente, encontrarse de nuevo con sí misma.
Son pequeños fragmentos que me cuentan mujeres con las que tengo confianza y me hacen pensar que somos mucho más fuertes de lo que creemos y que podemos hacer y conseguir lo que queramos, con esfuerzo, paciencia y con seguridad.
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