viernes, 18 de octubre de 2013

Otoño 13



Ya ha quedado atrás la etapa mental, ahora me he metido de pleno en mi cuerpo.
Leyendo "Los cuatro acuerdos" y "El poder del ahora" se me hace muy presente el poder experimentar la sinceridad y la honestidad en todas sus vertientes. Ser consciente de que vivir el momento del ahora con total sinceridad es quizás algo que me cuesta,siempre trampeando con mis máscaras de buena niña, achuchable y meditadora de todo, incapaz de hacer una simple confrontación por no caer mal y no sentirme rechazada.

Ser sincero no es fácil,para mi no. Sinceridad significa confrontar cuando algo no quieres o no te gusta y dada mi personalidad cómoda y a veces temerosa, se me hace un mundo hacerlo. Lo que más me fastidia es que soy consciente de que lo hago, es verme con una máscara de falsedad por no permitirme el rechazo, el no. Siento rabia y la transformo en aceptación incondicional de toda persona que tenga cerca. Eso cansa y carga, hasta que me debilito y enfermo. Pura materia didáctica de libros de psicología y la neurosis.

Sinceridad, rabia, confrontar, ser una zorra... Ahora mismo no puedo controlarlo, se me escapa de las manos, desborde emocional ya que aparentar y ser no van de la mano. He de ir dejando cargas y vivir el presente, ni siquiera el futuro me puede animar.

Pequeños esbozos de unas semanas que han sido a tope de introspección.

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